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Cómo organizar el fiado de tu almacén sin perder plata

La libreta de fiados es una tradición del barrio, pero también la forma más fácil de perder plata sin darte cuenta. Te mostramos cómo ordenarla para que el fiado juegue a tu favor.

29 de junio de 20265 min de lectura

Fiar es parte del negocio en un almacén de barrio: fideliza al cliente y muchas veces es la razón por la que te elige a vos y no al súper. El problema no es fiar, es no saber con precisión cuánto te deben, quién y desde cuándo. Ahí es donde se escapa la plata.

1. Una cuenta por cliente, siempre actualizada

Cada cliente que fía tiene que tener su cuenta con un saldo claro. Cada vez que se lleva algo, suma; cada vez que paga, resta. Si esto vive en una libreta, depende de tu memoria y tu letra. En una cuenta corriente digital, el saldo está siempre al día y sin discusiones.

2. Poné un límite de fiado

Definí cuánto le fiás como máximo a cada cliente según lo que conocés de él. Un límite claro evita que una cuenta crezca hasta volverse incobrable. No es desconfianza, es cuidar tu negocio.

3. Registrá los pagos parciales

Mucha gente paga de a poco. Anotá cada pago, aunque sea chico, para que el saldo refleje la realidad. Un cliente que ve su cuenta clara paga mejor que uno que no sabe cuánto debe.

  • Fecha y monto de cada compra fiada.
  • Fecha y monto de cada pago, total o parcial.
  • Saldo actual visible para vos y para el cliente.

4. Revisá los saldos viejos

Una vez por mes, mirá qué cuentas están creciendo o llevan tiempo sin pagar. Una charla a tiempo, amable, evita que un fiado se vuelva una pérdida. Cuanto antes lo detectás, más fácil es cobrarlo.

Con Almacená llevás la cuenta corriente de tus clientes con el saldo siempre actualizado, registrás pagos parciales y sabés cuánto te deben en total, incluso en el plan gratis. Mirá cómo funciona para un almacén o despensa.

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