Cuaderno, Excel o un sistema: qué te conviene

La mayoría de los comercios de barrio arranca con un cuaderno y después pasa a una planilla. Los dos sirven para anotar; lo difícil es todo lo que viene después: sumar, controlar y saber cuánto te queda.

Lado a lado

TareaCuadernoExcelAlmacená
Saber cuánto vendiste hoySumando a manoSi cargaste cada ventaAl instante, por medio de pago
El stock se descuenta al vender
Aviso de lo que falta reponerCon fórmulas
Saldo del fiado al díaSumando la hojaSi nadie se equivocaSolo, con cada venta y pago
Resumen de cuenta para el clienteUna foto de la hojaMandando el archivoPor WhatsApp o con un link
Cierre de caja con diferenciaContando y restandoArmando la planillaCalculado al cerrar
Cuánto ganás de verdadSi mantenés los costosCon costos y gastos
Varias personas a la vezSe pisan los cambiosCada una con su PIN
Cobrar con QR o factura ARCA
Si se pierde o se rompeSe pierde todoSi no hay copia, tambiénQueda en la nube
Cuánto cuestaCasi nadaCasi nadaDesde $14.000 por mes

Cuándo te alcanza el cuaderno

Si vendés pocos productos, no fiás, atendés solo y no te interesa saber cuánto ganás por producto, el cuaderno cumple. No pagues un sistema que no vas a usar.

Cuándo conviene un sistema

Cuando fiás a varios clientes, tenés empleados, se te pierden ventas porque algo se agotó o a fin de mes no sabés si ganaste. Ahí el tiempo y la plata que recuperás pagan el sistema.

Preguntas frecuentes

¿No es más fácil seguir con el cuaderno?

Para anotar, sí. El problema aparece al sumar: cuánto vendiste, cuánto te deben, qué falta. En un sistema esas cuentas se hacen solas mientras vendés, y vender es igual de rápido.

¿Y si ya tengo todo en Excel?

Mejor: lo subís y arrancás con tus productos y precios cargados. Mirá cómo en la página para pasarte.

¿Necesito saber de computación?

No. Si usás WhatsApp, usás Almacená. Y si te trabás, te atiende una persona por WhatsApp.

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